ARTÍCULO - Protección Ambiental De Los Caballitos De Totora en Huanchaco: Desafíos Ambientales Y Vulneración de Derechos De Los Pescadores Ancestrales.

Este artículo analiza cómo el crecimiento urbano y la contaminación destruyen los humedales de Huanchaco, poniendo en riesgo la pesca ancestral en caballitos de totora. A pesar de contar con protección legal como Patrimonio Cultural de la Nación, la débil gestión ambiental y la reducción de pozas para cultivar la totora amenazan con desaparecer esta práctica milenaria.

Este artículo analiza cómo el crecimiento urbano y la contaminación destruyen los humedales de Huanchaco, poniendo en riesgo la pesca ancestral en caballitos de totora. A pesar de contar con protección legal como Patrimonio Cultural de la Nación, la débil gestión ambiental y la reducción de pozas para cultivar la totora amenazan con desaparecer esta práctica milenaria.

Banea Peña

Banea Peña

Asociado

Asociado

Banea Peña Rojas https://orcid.org/0009-0002-6380-4244

Diana Apaza Mestas https://orcid.org/0009-0007-0619-1193

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RESUMEN

La pesca ancestral en caballitos de totora es una práctica cultural milenaria que mantiene la identidad y la economía de las familias pescadoras de Huanchaco. No obstante, su continuidad se encuentra en riesgo debido a la degradación de los humedales3 que abastecen a la totora. El crecimiento urbano, junto con el vertimiento de aguas residuales, ha provocado una reducción significativa de pozas activas y la modificación de los parámetros ambientales indispensables para el desarrollo de este ecosistema. A pesar de que el caballito de totora fue declarado por el Estado como Patrimonio Cultural de la Nación (Resolución Directoral 033/INC-2003) y la pesca ancestral fue reconocida de interés nacional mediante la (Ley N.° 30837), este marco normativo no se refleja en una gestión ambiental efectiva sobre los humedales. El objetivo de este artículo es analizar el impacto medioambiental, sociocultural y económico que tiene la degradación de los humedales en Huanchaco, además de evaluar las brechas en la aplicación del marco jurídico vigente.

La hipótesis central sostiene que la degradación del ecosistema, sumada a una débil aplicación de regulaciones, aumenta las posibilidades de que esta práctica ancestral se pierda. Los resultados corroboran niveles alarmantes de deterioro ambiental y una reducción significativa de pozas funcionales. Se concluye que es imprescindible reforzar la preservación a través de la renovación del Área de Conservación Regional e incluir la totora como un ecosistema vulnerable, garantizando así la permanencia de este patrimonio vivo.

Palabras clave: Caballito de totora; pesca ancestral; humedales; patrimonio cultural; conservación ambiental.

(ABSTRACT)

 

Traditional fishing from reed boats is an age-old cultural practice that sustains the identity and economy of fishing families in Huanchaco. However, its continuation is threatened by the degradation of the wetland that supply the totora reeds. Urban growth, along with the discharge of wastewater, has led to a significant reduction in active pools and the alteration of environmental parameters essential for the development of this ecosystem.

Although the reed boat (caballito de totora) was declared a National Cultural Heritage by the State (Directorate Resolution 033/INC-2003) and ancestral fishing practices were recognized as being of national interest (Law N.° 30837), this legal framework is not reflected in effective environmental management of the wetlands.

The objective of this article is to analyze the environmental, sociocultural, and economic impact of wetland degradation in Huanchaco, as well as to evaluate the gaps in the application of the current legal framework.

The central hypothesis argues that ecosystem degradation, coupled with weak regulatory enforcement, increases the likelihood of this ancestral practice being lost. The results corroborate alarming levels of environmental deterioration and a significant reduction in functional ponds. It is concluded that strengthening preservation efforts through the renewal of the Regional Conservation Area and the inclusion of totora reeds as a vulnerable ecosystem is essential, thus guaranteeing the continued existence of this living heritage.

Keywords: Reed boat; ancestral fishing; wetlands; cultural heritage; environmental conservation.


  1. Introducción:

La ciudad  de Huanchaco confeccionar sus embarcaciones, conocidas como “ a totora es un recurso natural que permite a los pescadores artesanales de la

Caballitos de Totora”. En el Perú, los caballitos de totora representan una de las tradiciones más antiguas y emblemáticas, ya que no solo es una herramienta esencial en

la pesca artesanal, sino que representan a un símbolo vivo de la herencia cultural pre-inca. Este saber ancestral, transmitido de generación en generación, aporta a la identidad cultural de los peruanos y al fortalecimiento de la identidad regional, reconocimiento que se visualiza en su declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2002.

Sin embargo, esta práctica enfrenta una realidad problemática en la actualidad que radica con graves amenazas, sobre todo en las pozas de totorales de donde se obtiene el recurso necesario para construir las embarcaciones, a razón de constantes reportes y denuncias de la sociedad civil por derrames de aguas residuales de la Planta de Tratamiento de aguas residuales de la empresa SEDALIB S.A, lo que ha generado un aproximado de afectación directa a 80 pozas de totoras, dejando operativas solo 30 totoras.

Los antecedentes internacionales acreditan que países como Chile han desarrollado marcos normativos que reconocen y protegen los derechos de los pescadores artesanales, adecuando la gestión pesquera a las particularidades de cada zona local marino-costera. En contraste, el Perú, pese a haber implementado entre 1991 y 2013 diversas regulaciones, no ha logrado una aplicación sostenida ni mecanismos de control efectivos que garanticen su impacto real. Esta situación se agrava en contextos de contaminación de aguas residuales en donde se dificulta aplicar el principio de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.

Desde el marco teórico, para Flores & Galindo, (1981) la pesca ancestral es una de las actividades más antiguas y determinantes para el desarrollo cultural de las sociedades costeras en nuestro país. Del mismo modo, destaca que diversos arqueólogos como Lanning, Fung y Ravines, sostienen que, desde el periodo precerámico, la abundancia y diversidad de especies marinas permitieron la conformación de comunidades dedicadas exclusivamente a la pesca, dado que el mar constituía una fuente esencial de alimento y, al mismo tiempo, una vía de comunicación permitiendo la conexión entre valles separados por extensas zonas desérticas. Además, estudios fisicoquímicos por De La Cruz et al, (2021) registran valores bajos de oxígeno disuelto (0.52 mg/L) y fluctuaciones en la conductividad que superan los límites recomendados, evidenciando un ecosistema sometido a un estrés hídrico.

Frente a esta problemática, es válido formular el problema de investigación en los siguientes términos: ¿Cuál es el impacto ambiental y cultural de la contaminación de las pozas de totora en Huanchaco? y ¿Qué estrategias de conservación son necesarias para garantizar la sostenibilidad de la práctica ancestral de los Caballitos de Totora?

En virtud de ello, el objetivo principal de la investigación es verificar el cumplimiento de los mecanismos de protección existentes, como la declaratoria reciente del Área de Conservación Ambiental (ACA) y el reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Nación. En esa línea, se parte de los objetivos específicos que son: (a) Evaluar las obligaciones ambientales incumplidas por las entidades responsables del manejo y saneamiento de aguas residuales SEDALIB, (b) Analizar los mecanismos de fiscalización y sanción aplicables por parte del OEFA, Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento y el Gobierno Regional de la Libertad, (c) Identificar los servicios ecosistémicos vulnerados de la zona de Huanchaco y (d) Realizar un derecho comparado sobre la protección de los recursos naturales y conservación de la pesca ancestral, destacando su relación con los objetivos del desarrollo sostenible y el compromiso del Perú con la Agenda 2030.

La justificación de esta investigación se basa en tres niveles: jurídica, social y comparada. Desde un aspecto social afecta directamente la identidad cultural y la economía de los pescadores artesanales de Huanchaco. A nivel Jurídico, la problemática consiste en examinar la débil fiscalización y la insuficiente aplicación de los mecanismos de protección ambiental que deberían preservar las pozas de totora. Por último, desde el derecho comparado ofrece un análisis de experiencias internacionales de gestión y protección de prácticas pesqueras ancestrales que pueden adaptarse a la realidad peruana, aportando evidencia cultural, ambiental, y normativa útil para fortalecer la conservación de los caballitos de totora y sus ecosistemas asociados.

  1. MARCO TEÓRICO


    2.1. Sobre el origen de la pesca ancestral- artesanal en Huanchaco:

     

    La pesca ancestral es una de las actividades más antiguas y determinantes para el desarrollo cultural de las sociedades costeras en nuestro país. Diversos arqueólogos como Lanning, Fung y Ravines, así como lingüistas e historiadores como Torero y

    Rostworowski, sostienen que, desde el periodo precerámico, la abundancia y diversidad de especies marinas permitieron la conformación de comunidades dedicadas exclusivamente a la pesca, dado que el mar constituía una fuente esencial de alimento y, al mismo tiempo, una vía de comunicación permitiendo la conexión entre valles separados por extensas zonas desérticas. En este sentido, la temprana relación con el entorno marino generó una actividad artesanal que impulsó la construcción de redes y embarcaciones, entre ellas los tradicionales caballitos de totora, que permanecen vigentes en la costa norte del Perú. (Flores A. & Galindo, 1981, p. 159).


    Por su parte, Huaranga S. (2022) destaca que los estudios antropológicos de la actividad pesquera en Huanchaco, han sido el pilar de la subsistencia desde las primeras yungas, correspondientes al periodo lítico (aprox. 10000 a.C.). Asimismo, establece que en el momento de la llegada española en 1534, Huanchaco ya estaba consolidada como un territorio en donde los indios eran grandes nadadores y pescadores, puesto que empleaban balsillas de juncos gruesos como la totora que sirve para navegar y transportar sus capturas.

    Durante la década de 1960, el auge industrial de la anchoveta motivó la implementación de un terminal pesquero a favor de la pesca artesanal, con infraestructura para almacenamiento en frío. Pesé a ello, el colapso de la pesca industrial provocó su desactivación, reduciendo drásticamente la disponibilidad de recursos hidrobiológicos para los pescadores artesanales-ancestrales. (Huaranga, S.

    2022, p. 14)

2.2. La pesca artesanal- ancestral como valor cultural tradicional:

De acuerdo con la ONU (2019) enfatiza la importancia de la pesca artesanal y de pequeña escala como pilar fundamental de la base económica de alrededor de 1.8 millones de familias en América Latina y el Caribe. Se entiende que muchas de ellas pertenecen a las comunidades indígenas que sostienen conocimientos tradicionales relacionados a la gestión sostenible de los recursos hidrobiológicos.

De conformidad con, León W.et. al (2017) el conocimiento ancestral se ha transmitido a través de generaciones mediante observación prolongada y replicación continua. En algunos casos, estos saberes han sido sistematizados, desarrollándose sistemas de pronóstico agrometeorológico basados en bio-indicadores, entendidos como señales provenientes de la flora, fauna, dinámica astronómica y otros fenómenos naturales.

Desde esta perspectiva, la interpretación de estos indicadores permite estimar la productividad pesquera, identificar zonas de abundancia ictiológica y determinar los días óptimos de faena. Estos conocimientos tradicionales solo pueden ser comprendidos plenamente por quienes han heredado y vivido la práctica pesquera desde sus orígenes.

Según Lozano Gonzales (2023), expresa que los pescadores conciben a la embarcación como ente vivo de connotación femenina, lo cual expresa respeto hacia el mar y hacia la generación natural de los totorales. Esta actividad continúa siendo parte esencial de la identidad social y económica de las familias huanchaqueras, quienes reproducen técnicas y ritualidades heredadas de sus antepasados. La trascendencia histórica, social y simbólica de esta práctica motivó al Estado peruano ha otorgarle reconocimiento legal, mediante la Resolución directoral nacional del 27 de agosto de 2003, que declara al caballito de totora como Patrimonio Cultural de la Nación, destacando su importancia histórica dentro de la tradición marítima y pesquera del Perú, y su aporte a la identidad regional y nacional.

 

Adicionalmente, la Resolución Viceministerial N.° 066-2013-VMPCIC/MC amplió dicha protección al declarar como Patrimonio Cultural de la Nación el uso tradicional de la totora en el litoral norte, para la elaboración de la embarcación, debido a su valioso aporte a la continuidad cultural y la economía local. Este reconocimiento formal de la pesca ancestral como parte del Patrimonio Cultural de la Nación (Resolución Directoral Nacional M.° 033/INC-2003), junto con la Ley N.° 30837 (2018) que declara de interés nacional el desarrollo, preservación y promoción de la pesca ancestral, y la Ley N° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural, siendo este deber ser reforzado con el artículo 21 de la Constitución Política del Perú, que obliga al Estado a proteger el patrimonio cultural y natural del país. En conjunto, estas normas establecen una obligación estatal clara y vinculante de salvaguardar tanto la manifestación cultural (los caballitos de totora) como el ecosistema que la hace posible (los humedales y totorales de Huanchaco).

Por tanto, se considera que la pesca tradicional es una actividad ejercida desde tiempos ancestrales, a raíz de que la población costera ha basado históricamente su seguridad alimentaria y estabilidad económica en productos marinos. Esto demuestra la relevancia socioambiental de la pesca artesanal como actividad que integra cultura, economía local y sostenibilidad ecosistémica.

2.3. 2.2.  Sobre la importancia de los humedales frente a las aguas residuales para la conservación de la planta Schoenoplectus Californicus.

Los totorales de Huanchaco constituyen humedales costeros estratégicos, donde se desarrolla la "Schoenoplectus californicus”, recurso natural fundamental para la elaboración de los caballitos de totora. Estos humedales cubren aproximadamente

46.72 hectáreas. (Lozano Gonzales, 2023).

 

Asimismo, los rasgos naturales de los humedales suelen tener un valor espiritual y cultural porque brindan oportunidades recreativas y ventajas económicas. De todos modos, diversas investigaciones alertan que los humedales de Huanchaco están siendo afectados y amenazados por la urbanización, la contaminación por aguas residuales y la erosión costera del litoral. (Pulido, 2018).

No obstante, la degradación de los humedales de esta zona se explica, en gran parte, por el incremento de descargas residuales provenientes de la empresa SEDALIB, afectando más de la mitad de áreas de cultivo de totora. La contaminación ha reducido la madurez de la planta, afectando su resistencia y flotabilidad, lo que obliga a los pescadores a buscar alternativas o abandonar la actividad tradicional (Lozano Gonzales, 2023). A ello se suma la erosión costera, agravada por infraestructuras como el puerto de Salaverry y la ampliación de la carretera Costanera, las cuales modifican las corrientes marinas y provocan la pérdida del hábitat de especies hidrobiológicas. Este proceso daña directamente los humedales y afecta la pesca artesanal, dado que la ejecución de estas obras acelera la pérdida física de pozas y superficie vegetal, (Bocanegra & Veneros, 2020).

Estudios fisicoquímicos realizados en el humedal registran valores bajos de oxígeno disuelto (0.52 mg/L) y fluctuaciones en la conductividad que superan los límites recomendados, evidenciando un ecosistema sometido a estrés hídrico (De La Cruz et al., 2021).

Para los pescadores ancestrales, estos cambios se reflejan en la reducción visible del tamaño y la calidad de la totora, afirmando que “ya no alcanza la altura de antes” debido a los desagües y el impacto de la carretera Costanera. Cuando los humedales reciben cargas excesivas de materia orgánica y nutrientes, se altera la aireación natural del sustrato y estas descargas alteran parámetros esenciales para el desarrollo óptimo de Schoenoplectus californicus, disminuyendo así la capacidad biofiltrante de la totora, comprometiendo su función como planta clave para el tratamiento natural de aguas residuales. Este conjunto de impactos ha reducido el número de pescadores que continúan utilizando el caballito de totora, lo que evidencia un riesgo real de desaparición de la práctica ancestral en el corto plazo.

  1. MARCO TEÓRICO:

    Para la elaboración del artículo actual, se está llevando a cabo una revisión documental minuciosa sobre la pesca ancestral en Huanchaco, así como los impactos ambientales que tienen los totorales por el desecho de aguas residuales y la protección del patrimonio cultural relacionado con el empleo del caballito de totora. La investigación tiene un enfoque cualitativo y analítico, ya que se intenta comprender cómo el marco jurídico peruano aborda este problema sociocultural, medioambiental y si los mecanismos de protección existentes cumplen su finalidad.


    Se revisaron 24 fuentes entre artículos académicos de la zona, informes científicos, documentos institucionales, normativa nacional, tratados internacionales, registros oficiales vinculados a la pesca ancestral de Huanchaco y la protección jurídica del uso del caballito de totora. Después de una lectura crítica se consideraron 20 fuentes finales, priorizando la bibliografía científica y normativa vigente con el fin de sustentar la conservación de los totorales.

    El proceso de análisis consistió en identificar los elementos que eran iguales y diferentes entre las normas en vigor (como la Ley N.° 28611, la Ley N.° 26834 y la Resolución Directoral Nacional N.° 033/INC-2003), así como entre la protección cultural y la protección ambiental de los totorales como base de la pesca ancestral. Se evaluaron los mecanismos de fiscalización de las entidades reguladoras como el OEFA, MINISTERIO DE VIVIENDA, CONSTRUCCIÓN Y SANEAMIENTO y el GOBIERNO REGIONAL DE LA LIBERTAD, con el fin de determinar su eficacia en el cumplimiento de evaluación, supervisión y fiscalización frente a daños ambientales. En este contexto, se permitió identificar los servicios ecosistémicos vulnerados en la zona de Huanchaco como los de aprovisionamiento, culturales, sostenimiento y de regulación.

    Para validar el análisis realizado, se utilizaron enfoques de interpretación jurídica dogmática y hermenéutica que se realizó, evaluando el alcance y la eficacia real del marco legal en relación con el patrimonio biocultural de Huanchaco. También, se realizó un estudio comparado con otros países como Nueva Zelanda en donde la pesca de los Maori se encuentra respaldada por el derecho consuetudinario, lo que permite garantizar la continuidad de sus prácticas tradicionales. Por lo que, sirvió de guía para contrastar el contexto de Huanchaco a fin de identificar las limitaciones del marco normativo nacional, determinar el nivel de protección efectiva de las prácticas tradicionales locales y proponer mejoras que fortalezcan la preservación del patrimonio biocultural de la comunidad.


    Por último, respecto a los aspectos éticos se garantizó el respeto a la propiedad intelectual de los autores consultados, empleando únicamente fuentes académicas confiables y evitando cualquier modificación de la información recopilada. Esta metodología permitió elaborar un análisis sólido y contextualizado, orientado a evidenciar cómo la preservación de los caballitos de totora cuenta con reconocimiento normativo, pero aún no se materializa plenamente en acciones efectivas que aseguren la sostenibilidad de esta práctica ancestral.


    1. RESULTADOS:

    La normativa peruana vigente en el artículo 2 inciso 22 de la carta magna de 1993 específica el derecho constitucional de gozar un ambiente equilibrado y adecuado para el desarrollo de nuestras vidas, es así que la Ley General del Ambiente (Ley N.° 28611, 2005) reafirma en el artículo 1 que el deber del Estado es garantizar un medio ambiente saludable y ello implica resguardar ecosistemas clave como los humedales costeros, esenciales para la continuidad de la pesca ancestral de los caballitos de totora.

    En esta misma línea, se reconoce geográficamente que los humedales de Huanchaco, están posicionados entre las coordenadas 17L E 706531.67m S 9108702.21m, a aproximadamente 50 metros de la costa del Océano Pacífico, al noreste del balneario de Huanchaco. (Lozano, 2024), lo que prueba su proximidad estratégica a la zona de actividad pesquera.

    De acuerdo con De la Cruz et al. (2021), en el año 2019 se registraron 226 pozas dentro del humedal protegido, cuya extensión es de 46.7 ha. Sin embargo, estudios recientes evidencian un declive significativo, dado que para el año 2023 solo se reportaron 188 pozas. De estas, únicamente 40 pudieron ser evaluadas, debido a que la presencia de pozas secas complicaba el acceso y el desplazamiento dentro del área. (Lozano, 2024).

     

    Plan global de las Naciones Unidas que incluye 17 objetivos para el desarrollo sostenible que orientan políticas ambientales y sociales.

     

    Tabla 1: Los parámetros fisicoquímicos


    Parámetro

    Resultado

    Valor de referencia ECA

    Ambiental

    (Estándares

    de Calidad

    DO

    0.52 mg/L

    ≥ 5 mg/L

     

     

    CE

    0.89 S/m

    < 0.2 S/m

     

     

    DBO5

    0-4.3 mg O2/L

    < 5 mg O2/L

     

     

    pH

    6.5-7.5

    6.5-8.1

     

     

    Fuente: Elaboración propia a partir de la información proporcionada por De la Cruz et al. (2021) revelan impactos ambientales graves en lo que respecta a la calidad del agua.

Es así que, se identifican los valores bajos de oxígeno disuelto y una conductividad elevada que refleja a los humedales en un proceso de degradación acelerada, lo cual tiene un impacto negativo al afectar el crecimiento saludable de la totora y la fauna vinculada de la zona de Huanchaco.

Sumado a ello, en el año 2025 la empresa SEDALIB S.A., entidad prestadora del servicio de saneamiento en Trujillo, registró tres desbordes de aguas residuales, provenientes de la Planta de Tratamiento Residual “El tablazo”, en la cual la Asociación de Pescadores de Huanchaco presentó denuncias ante la Fiscalía y el OEFA. A la vez se solicitó que se declare en emergencia ambiental la zona con el fin de salvaguardar el humedal (Actualidad Ambiental, 2025).

De modo que, SEDALIB tiene la obligación de cumplir con el plan de emergencias y mitigación de desastres, en donde tiene como objetivo 6, “Responder de manera expedita y oportuna, a situaciones de emergencia o desastre”. Esta obligación encuentra su sustento en el artículo 5.2 de la la ley Ley N° 29664 que crea el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastre (SINAGERD), el cual dispone que las entidades públicas, en todos los niveles de gobierno, son responsables de implementar los lineamientos de la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres dentro de sus procesos de planeamiento institucional. Por consiguiente, la reiteración de desbordes y la ausencia de una respuesta inmediata y eficaz por parte de SEDALIB evidencian un incumplimiento de sus obligaciones normativas, pues la entidad no solo debía activar de manera oportuna sus mecanismos de contingencia, sino que debía adoptar medidas preventivas que eviten la afectación de ecosistemas frágiles de los humedales de Huanchaco.

De acuerdo con Lozano (2024) indica que la erosión costera, el mal manejo de aguas residuales y la presión urbana afectan negativamente a la estructura del humedal y amenazan con poner en peligro la continuidad cultural de los pescadores ancestrales.

En paralelo, el OEFA que es organismo adscrito al MINAM y autoridad rectora del SINEFA conforme a la Ley N.° 29325, desarrolla funciones de vigilancia, monitoreo y verificación orientadas a prevenir daños ambientales y a identificar posibles responsabilidades ante incumplimientos normativos. Conforme a ello, los supervisores del OEFA, actuaron acorde al principio de coordinación administrativa con el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), constatando que la empresa había ejecutado labores de contención del rebose y se encontraba realizando trabajos de acondicionamiento de la vía, así como la limpieza de la avenida Costanera, en el distrito de Huanchaco.

Durante la inspección se recorrió la zona impactada, incluidos los totorales de Huanchaco, verificando las coordenadas exactas del punto donde se produjo el colapso de la poza que almacenaba agua residual tratada. Este levantamiento de información, aunque necesario, verifica una reacción tardía frente a un riesgo que pudo identificarse con anticipación mediante un adecuado control operativo por parte de la empresa. Cómo es expresado por el Presidente de la Casa de Cultura y Turismo en Huanchaco en una reciente entrevista “Este problema no viene de ahora, sino de 10 o 15 años aproximadamente, el vertido de agua residuales hacia la zona de totorales (...) “ ( Canal SOL TV PERÚ, 2025)

Por otro lado, el rol del Gobierno Regional de La Libertad en materia ambiental se encuentra prevista en el artículo 53, inciso h) de la Ley N.° 27867, que establece la función de la entidad de controlar y supervisar el cumplimiento de las normas, contratos, proyectos y estudios relacionados con la gestión ambiental y el uso sostenible de los recursos naturales dentro de su jurisdicción. A su vez, la norma le atribuye la facultad de imponer sanciones cuando se produzcan infracciones a la regulación ambiental de alcance regional, garantizando así la protección del patrimonio natural y el respeto al marco normativo vigente.

En contraparte, resulta preocupante que la respuesta institucional muestre evidencias de improvisación cuando el propio GORE ha reconocido la importancia ecológica de la zona. Prueba de ello es la reciente declaratoria de los Balsares de Huanchaco como Área de Conservación Ambiental, una medida que busca preservar un ecosistema fundamental para la extracción del junco utilizado en los tradicionales caballitos de totora, patrimonio cultural y actividad económica histórica de la comunidad huanchaquera.

La designación de esta área como espacio protegido impone un estándar de diligencia elevado a las autoridades regionales y locales, ya que cualquier afectación sobre los humedales constituye no solo un daño ambiental, sino un deterioro directo a la identidad cultural, a los derechos de los pescadores artesanales y a la continuidad de prácticas ancestrales.

Cabe añadir que, desde la óptica de la biodiversidad, las aguas residuales no solo afectan a la materia prima de totora, sino que a la vez lesiona los servicios ecosistémicos, tales como:

CULTURALES

APROVISIONAM

IENTO

REGULACIÓN

SOSTENIMIENT

O

Actividades tradicionales como la fiesta de San Pedro  en   donde utiliza el  patasho (embarcación hecha de totora).

Huanchaco, provee alimentos como los recursos

hidrobiológicos que sustentan tanto el consumo  directo como la economía local vinculada a la pesca artesanal. Entre las especies más  frecuentes  se encuentra el jurel.

El totoral es el elemento principal del humedal de huanchaco y en ella contribuye  al mejoramiento de la calidad del agua, esencial para la regulación de erosión.

En Huanchaco la totora absorbe nutrientes del suelo como es el fósforo y el nitrógeno que es relevante para la producción de la biomasa.

Se       tiene         una

cosmovisión referida  a  los antiguos Chimús.

(Identidad cultural)

La totora funciona

como    planta medicinal para  el tratamiento     de dolores estomacales, quemaduras, cicatrizante, etc.

Las acciones de purificación del agua y tratamiento de residuos son el problema principal es la contaminación por aguas servidas y una gran cantidad de residuos sólidos que afectan el ecosistema y la actividad pesquera artesanal, debido a su afectación por la empresa SEDALIB.

La totora es un componente de fotosíntesis, toda vez que la luz solar, el agua y el dióxido de carbono ayuda a su crecimiento, ello contribuye a la construcción rápida de los caballitos de totora. A la vez

genera un ecosistema de equilibrio al liberar el oxígeno al agua.

Huanchaco es un destino destacado por sus tablas de surf compuestas por los caballitos de

totoras

La  totora como materia prima  es utilizada tanto para la construcción de los caballitos de

totora, embarcaciones ancestrales                    de pesca, como para la elaboración                   de artesanías             y

elementos tradicionales de la comunidad.

Alteración de la calidad del agua y del aire, pérdida de la capacidad de filtración y purificación natural de contaminantes, aumento de olores y proliferación de enfermedades.

La totora ayuda a la formación del suelo de los humedales

para     una acumulación de

nutrientes,

mejorando             la

fertilidad y sostener otros componentes naturales.

Fuente: Elaboración propia

Es así que, la totora encuentra su impacto ambiental en nuestro ecosistema al encontrarse en un desafío constante de contaminación al vulnerar el principio de sostenibilidad ambiental que exige un equilibrio armónico entre desarrollo social, económico y protección ambiental, lo cual es central para la pesca ancestral, que combina la subsistencia de las familias, el uso de la totora y la conservación del humedal para las futuras generaciones.

En tal sentido, se destaca la relación con el ODS 14 que refiere a la vida submarina, el ODS 6 referido a agua y saneamiento y el ODS 3 salud y bienestar. Este último, es importante porque los pescadores artesanales arriesgan su salud al encontrar agua contaminada en los humedales de totora. En particular el caso del pescador VÍCTOR HUAMANCHUMO UCAÑAN que ingresó a las aguas contaminadas por la empresa SEDALIB para salvar su cosecha de totora, por lo que el resultado fue una enfermedad viral al contraer un virus que lo ha dejado en cama durante tres meses. (La República 2025).

En este marco, los objetivos de desarrollo sostenible se encuentran relacionados con el compromiso de la agenda del año 2030 asumido por nuestro país, sea con el compromiso tres que es garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades, el compromiso seis, Garantizar la disponibilidad y gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos, el compromiso catorce que refiere a Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible, por lo cual la pesca ancestral depende de la conservación de los humedales y del ecosistema marino/litoral y el compromiso quince que se trata de Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres.

Sin embargo, pese a la vinculación directa de estos objetivos con la preservación de los humedales y del ecosistema marino–litoral de los cuales depende la pesca ancestral, la realidad demuestra que dichos compromisos aún no se materializan plenamente en el contexto nacional. Las brechas en la gestión ambiental, la débil fiscalización y la ausencia de políticas efectivas de conservación muestran que el cumplimiento de la Agenda 2030 continúa siendo más una declaración formal que una práctica concreta. En consecuencia, la protección del patrimonio biocultural de Huanchaco sigue enfrentando un escenario normativo y operativo insuficiente para garantizar la sostenibilidad que dichos objetivos exigen.


  1. DISCUCIÓN:

Los resultados confirman la validez de la hipótesis general: la contaminación de las pozas de totora en Huanchaco, por descargas de aguas residuales, afecta de manera significativa la sostenibilidad ambiental, cultural y socioeconómica de la pesca ancestral de los Caballitos de Totora. La comparación internacional respalda que, mientras países como Nueva Zelanda en donde se práctica la pesca tradicional de los Maori, basado en derechos consuetudinarios y garantizados por la Ley de Liquidación del Tratado de Waitangi de 1992 y los Reglamentos de Pesca de Kaimoana de 1998 y 1999, permiten a las comunidades gestionar sus propias pesquerías tradicionales, autorizar capturas y conservar prácticas culturales bajo la supervisión de tutores (tangata kaitiaki/tiaki).

En cambio, en Perú la pesca tradicional ancestral - artesanal se encuentra regulada por la Ley General de Pesca y la ley 31749 que reconoce la pesca tradicional ancestral y la pesca tradicional artesanal e impulsa su preservación dentro de las cinco millas marítimas, estableciendo en el artículo 2 la pesca tradicional como concepto principal a los caballitos de totora, balsas de totora, canoas, veleros, siempre que estos sean reconocidos por el Ministerio de Cultura.

Por ello, en nuestro país la legislación enfatiza en la preservación del patrimonio cultural, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ecológica, estableciendo registros nacionales de pescadores tradicionales y mecanismos de control técnico a través del Ministerio de la Producción, sin delegar la gestión comunitaria de las pesquerías ancestrales a las propias comunidades, aunque sí incorpora la participación ciudadana en la toma de decisiones.

Estos hallazgos coinciden con estudios internacionales que muestran patrones similares en humedales que son usados por comunidades tradicionales. En Chile, investigaciones oficiales del Ministerio del Medio Ambiente evidencian que la expansión de las ciudades y el vertido de aguas residuales han llevado a la degradación de humedales costeros, entre ellos se encuentran Mantagua, Los Molles y El Culebrón.

Entre los impactos más graves se encuentra la pérdida acelerada de vegetación hidrófila y de especies nativas claves para el equilibrio ecológico y como consecuencia la reducción de la cobertura de macrófitas que se han visto afectadas las costumbres locales (Ministerio del Ambiente de Chile, 2019). Asimismo, en México, los estudios del sistema lacustre de Xochimilco demuestran que la disminución de la calidad del agua está causando el empeoramiento de la vegetación emergente, incluso las especies que se han utilizado desde tiempos ancestrales, y amenazando actividades tradicionales como la Chinampería. Esta degradación amenaza directamente la continuidad de prácticas tradicionales y al equilibrio de los servicios ecosistémicos que sostienen la vida comunitaria (Ramírez-Muñoz & Schulz-Kumar, 2021).

Adicionalmente, investigaciones sobre los humedales de la costa revelan que la presión urbana descontrolada produce eutrofización, reducción de la diversidad biológica y desaparición de servicios ecosistémicos esenciales para las comunidades locales. La coincidencia entre estos casos de Latinoamérica y el de Huanchaco indica que la degradación de los humedales expuestos a presiones urbanas es un fenómeno regional, cuyos efectos no solo impactan al ecosistema, sino también a las costumbres culturales vinculadas a ellos. Dentro de este contexto, las pozas de totora, al ser sustento material para los caballitos de totora y la pesca ancestral, deben considerarse como un ecosistema delicado cuyo deterioro supone una afectación tanto cultural como medioambiental.

Plantas acuáticas de tamaño visible que crecen en humedales, lagos o ríos, y ayudan en la filtración y estructura del ecosistema.

Proceso por el cual un cuerpo de agua se enriquece excesivamente de nutrientes (como nitrógeno o fósforo), causando proliferación de algas y pérdida de oxígeno.

Ante ello, se sugiere que Huanchaco debería ser reconocido como Área de Conservación regional, lo cual posibilitará:

•        Incorporar formalmente los humedales en la categoría de ecosistemas vulnerables.

•        Limitar labores contaminantes.

•        Establecer planes de manejo y restauración ecológica.

•        Garantizar la participación de los pescadores tradicionales en la gestión del territorio.

  • Fortalecer la identidad de los pobladores

•        Promover actividades extractivas compatibles con la conservación ambiental.

 

Este enfoque es coherente con la experiencia comparada, en la que los sistemas integrados de gobernanza comunitaria, protección ambiental y reconocimiento cultural son necesarios para preservar con éxito ecosistemas que tienen un significado cultural.

En ese sentido, la implementación de un ACR o de un Área de Conservación Ambiental en Huanchaco se presenta como una medida viable y urgente para garantizar la continuidad de la pesca ancestral basada en los caballitos de totora, frente a las amenazas ambientales actuales.


  1. DISCUCIÓN:


    Los resultados muestran que la contaminación de los humedales de Huanchaco, por los desbordes de aguas residuales de la empresa SEDALIB S.A., ha afectado directamente la producción de caballitos de totora, logrando encontrarse en un alto riesgo tanto la actividad económica de los pescadores artesanales como la conservación de un patrimonio cultural ancestral. Aunque existen normas y mecanismos de protección ambiental que reconocen el derecho a un ambiente sano y establecen responsabilidades para las autoridades y empresas, su cumplimiento actual sigue siendo limitado. Estos hallazgos responden al objetivo general, demostrando que la degradación del humedal vulnera la continuidad de la pesca ancestral - artesanal y la preservación cultural asociada a los caballitos de totora.

    Los objetivos específicos se cumplieron al describir el marco legal vigente, al analizar los impactos ambientales y culturales, evidenciar las deficiencias en la fiscalización y respuesta institucional, identificar los servicios ecosistémicos afectados en el litoral y al comparar las normativas vigentes con otros países, resaltando la importancia de los objetivos de desarrollo sostenibles. Las implicaciones del estudio muestran que la contaminación por aguas residuales no solo afecta la biodiversidad y los totorales, sino que representa un riesgo sanitario para los pescadores, así como un deterioro de los servicios ecosistémicos y de la identidad cultural de la comunidad. Por ello, las autoridades y empresas deben respetar la normativa vigente con acciones preventivas, planes de contingencia efectivas y con una debida participación activa de la sociedad civil en la conservación del recurso.

    La principal limitación del estudio fue la dificultad para acceder a información actualizada sobre la extensión real del totoral afectado y los registros de intervención de las autoridades ambientales, lo que dificulta evidenciar la efectividad de las medidas adoptadas. Por último, se recomienda que futuras investigaciones incluyen monitoreos ambientales detallados, entrevistas con pescadores y comunidades locales, así como estudios sobre la efectividad de las políticas de gestión ambiental en la protección de los humedales y la preservación de la pesca ancestral, garantizando así la sostenibilidad ecológica y cultural a largo plazos.

Banea Peña

Asociado